El misterio del hombre que liberó París

Portada del periódico francés 'Libération' que muestra una foto en la que se puede ver a la derecha al primer soldado del ejército francés que entró en París para liberar la ciudad en agosto de 1944

Portada del periódico francés ‘Libération’ que muestra una foto en la que se puede ver a la derecha al primer soldado del ejército francés que entró en París para liberar la ciudad en agosto de 1944

A. Alvarez
Ciudadana española en Francia

Desde el pasado 6 de junio, en el país de los franceses se ha comenzado a celebrar el 70 aniversario de todo: desembarco, liberación… Pero se les olvida algo.

El 25 de Agosto de 1944, el periódico francés Libération publicaba en su portada la foto del primer soldado de Leclerc que entraba en París. El titular decía que era americano y no daba su nombre. En Francia se conocen obra y milagros de cualquier combatiente de última hora que pasaba por allí y no ha transcendido cómo se llamaba el primer soldado del ejército francés que el 24 de agosto entró en París para liberar la ciudad. ¿No les parece raro?

Fíjense bien en la foto de esa portada. Está tomada la noche del 24 en el Ayuntamiento de París. En el centro, George Bidault, presidente del Consejo Nacional de Resistencia, y a su derecha nuestro hombre, quien el 26 de agosto abría el desfile de la Victoria por los Campos Elíseos. Desfile en el que De Gaulle legitimó su posición frente a los aliados que hasta ese momento se frotaban las manos esperando “administrar” Francia.

A este soldado, sus convicciones democráticas le guiaron allí donde reside el poder civil de la ciudadanía. El Ayuntamiento de París se convirtió en símbolo del pueblo soberano por cuya defensa estaba dispuesto a morir. La Prefectura también se había sublevado, pero a esa no la vota el pueblo.

Nuestro hombre lleva uniforme americano, pertenece al ejército francés, ha luchado con Leclerc en el norte de África, pasado por Inglaterra, desembarcado en Normandía y por si fuera poco, se trata de un republicano español. ¿Acaso se le levantó un monumento al europeo del año? No, Francia se limitó a echarle de la historia con minúscula, la que se amolda a las necesidades políticas del momento.

Vichy creó escuela y la “razón de Estado” que todo lo justifica siguió ganando adeptos en la posguerra. Siempre hay alguien que quiere decidir lo que el pueblo debe o no debe saber. Necesitamos la verdad si queremos construir libertades.

Franceses y españoles siempre han estado preparados para saber la verdad
Los ciudadanos franceses y españoles, por mucho que sus gobernantes se hayan empeñado en lo contrario, siempre han estado preparados para conocer la verdad, cualquier verdad, incluso el nombre de este hombre y el de tantos miles de republicanos españoles que lucharon y murieron con las Fuerzas de la Francia Libre. En el ejército, en la resistencia y en la guerrilla. No fueron los únicos extranjeros, pero sí los más numerosos con diferencia. Ellos continuaban una guerra contra el fascismo que había empezado en España en el 36. Libertad, igualdad y fraternidad. Bonitas palabras que no significan nada si no hacemos justicia a la memoria de los hombres que sí creyeron en ellas y abrazaron la causa de Francia y de Europa porque era la causa de la libertad.

Qué inocencia o qué grandeza hacer la guerra por ideales y no por conquistar y mantener imperios que aseguren la explotación de los recursos del otro. Si el objetivo hubiera sido acabar con el fascismo, los aliados hubieran entrado en Madrid junto al ejército de la República española. Europa nos ha recordado, con la utilización de la crisis dentro de los parámetros de la doctrina del shock y los resultados electorales del 25-M, que no se acabó con el fascismo, más bien se le permitió mantenerse en un discreto segundo plano, a la espera de tiempos mejores.

Setenta años de silencio son demasiados. El hombre de la foto, el primer soldado aliado que entró en París, se llamaba Amado Granell. Oficial del Ejército Republicano Español y voluntario del Ejército de la Francia Libre, llegó al Hotel de Ville el 24 de agosto de 1944, tras ocho años de lucha contra el fascismo.

Granell no entró solo, le seguían sus hombres de La Nueve, la legendaria 9ª compañía del III Batallón de Marcha del Tchad, de la 2ª División Blindada (2ªDB), conocida como División Leclerc. Aunque había republicanos españoles en todo el ejército de la Francia Libre, La Nueve era conocida por su nombre en español, idioma oficial de la compañía. Dirigida por el Capitán Dronne y el Teniente Amado Granell, estaba compuesta por 160 soldados, de los que 146 eran españoles, ex combatientes del ejército republicano español. Habían empezado su lucha contra el fascismo de Hitler, Mussolini, Franco y Salazar en 1936, cuando la mayoría de ellos no contaba ni 20 años.

Con el Pacto de Múnich, Europa abandonaba a la República española, pero los republicanos españoles no abandonaron nunca ni sus ideales ni a Europa. Pagaban así una deuda de honor contraída con los Brigadistas Internacionales.

Los soldados eran héroes con un fuerte sentido de justicia y solidaridad

Granell y Dronne siguieron recorridos distintos y Granell llegó al ayuntamiento a las 21:20 horas después de cruzar el Sena. Hitler había dado la orden de destruir la ciudad y las Fuerzas del Interior (FFI) no aguantaban más. No había tiempo para comprobar si el puente estaba o no minado, Granell lo verificó sobre la marcha. Cruzando solo, al volante de su vehículo en un ejemplo de las muchas acciones casi suicidas que realizaban estos míticos soldados. Estaban hechos de otra pasta, héroes forzados por las circunstancias, con un fuerte sentido de justicia y solidaridad. Granell es el primer oficial del ejército francés que llega al ayuntamiento y es recibido por el Consejo Nacional de Resistencia que ocupa el palacio. En ese momento le toman la foto junto a G. Bidault.

Los half-tracks, vehículos blindados semiorugas de La Nueve, toman posiciones en la plaza del ayuntamiento y esperan acontecimientos. Llevan en el frente nombres como Gernika, Madrid, Don Quijote, Guadalajara, Teruel o España cañí. El Capitán Dronne llega más tarde con los tres tanques de la 501ª llamados Montmirail, Champaubert y Romilly, que curiosamente sí han pasado a la historia.

Suenan las campanas de Notre Damme y le siguen las de todo París. La radio entrevista a esos hombres y al exilio español ya no le cabe duda de que Madrid será la siguiente.
La Nueve era la compañía de choque de la 2ªDB de Leclerc. Siempre los primeros, siempre adelante, sin retroceder jamás. Desde Normandía hasta Berchtesgaden, el nido de las águilas de Hitler. De los 146 iniciales sólo llegaron 16. El General Leclerc conocía muy bien a estos hombres, por eso les confió París. Eran antimilitaristas e incluso pacifistas, pero estupendos soldados. Su iniciativa e independencia a la hora de hacer la guerra encajaba perfectamente con el espíritu indómito de Leclerc. Como él, no aceptaban órdenes estúpidas, necesitaban entender el objetivo y la razón de las mismas. Y sólo respetaban a los mandos que daban ejemplo en el combate y a los franceses libres de primera hora.

Los republicanos españoles salieron de España perseguidos por el ejército de Franco en el 39. Fueron internados como indeseables en los vergonzosos campos de concentración franceses. Al trasladarse la guerra a Europa, se ofrecieron como voluntarios para luchar bajo bandera española, pero sólo se les dio la opción de la Legión o la vuelta a España a una muerte segura. Algunos llevaban con Leclerc desde el principio, habían asistido al juramento de Koufra y participado en la epopeya del desierto desde el Tchad hasta la Cirenaica. Otros habían luchado desde Noruega a Bir Hakeim con la Legión. Muchos se unieron en cuanto pudieron desertar del ejército al servicio de Vichy tras el armisticio. No faltaban los que iban escapando de los campos de concentración franceses en el norte de África. Verdaderos centros de exterminio cuyos mandos fueron juzgados y algunos fusilados.

En la liberación de París, La Nueve participó en diversos combates y lo hizo junto a los cuatro mil compañeros españoles del exilio que estaban en la Resistencia y la guerrilla de la ciudad. La Nueve ocupa la posición de honor durante el desfile de la Liberación. El día 26, los half-tracks con nombres españoles y banderas de la República española escoltan a De Gaulle y al Consejo de las Fuerzas del Interior y reciben la aclamación y el cariño del pueblo francés. Los españoles ven más cerca el día en que los aliados les ayuden a entrar y liberar Madrid. Pero los aliados tienen otros planes y mantienen a Franco.

Granell vivió entregado a liberar a España del fascismo
Amado Granell sobrevivió a la guerra, recibió la Legión de Honor de manos de Leclerc y pasó el resto de su vida entregado a la causa de liberar pacíficamente a España del fascismo. No lo consiguió.

El 25 de a/gosto, 70 aniversario de la liberación de París, el presidente Hollande, que dice que “para que todo cambie no hay que borrar nada”, tiene la ocasión histórica de honrar la memoria de los luchadores por la libertad que parecen haber sido “borrados” de la historia de Francia. La Europa que ayudaron a liberar tiene una deuda de honor con los republicanos españoles.

El fin de semana del 24 de agosto, París tiene que ser una fiesta. Sin subvenciones ni ayudas se ha creado una asociación que ha organizado charlas, coloquios, teatro y una manifestación festiva por el recorrido de La Nueve. Estamos todos invitados.

Más información sobre actos en París en www.24-aout-1944.org

Fuente original de este artículo: [en línea] http://www.publico.es/politica/533393/el-misterio-del-hombre-que-libero-paris [consulta 29/07/2014]

Asalto a la sede de la Gran Logia de España

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En estos días recibíamos la noticia de que la sede en Madrid de la Gran Logia de España sufría un atentado perpetrado, aparentemente, por elementos de la extrema derecha y cuyo resultado quedó, afortunadamente, limitado al emborronamiento de la fachada y puerta principal con las clásicas pintadas “Massoness no” (sic), “Rojos no” o “Viva Franco”.

No se puede decir que las consecuencias hayan sido graves pero sí que es la demostración de que en nuestro país, España, se empiezan a dar situaciones de intolerancia como no se conocían desde hace muchos años aunque muy minoritarias afortunadamente.

Desde este blog, expresión de una masonería diferente pero que comparte algunos de los valores que le son propios a la Gran Logia de España, queremos mostrar nuestra repulsa ante este tipo de hechos y hacer una llamada de atención a la sociedad para que en unos momentos en los que parecen despertar los deseos de construir una sociedad más justa, se ponga especial énfasis en repudiar cualquier acto vandálico máxime si se trata de la expresión de ideologías intolerantes. Nos duele especialmente en esta ocasión por haber sido dirigido contra una institución a la que nos sentimos cercanos y cuya tarea no es otra, como toda la masonería, que el perfeccionamiento de las personas por encima de ideologías o creencias .

Fuente original: Masonería Mixta. [en línea] http://masoneriamixta.es/asalto-la-sede-de-la-gran-logia-de-espana/#.U9e_3fl_uuk [Consulta 20/07/2014]

La productiva red de las ‘Magdalenas’

El festival ‘A solas’ despliega en los Teatros del Canal de Madrid la creatividad de un proyecto internacional de mujeres en las artes escénicas

Arte para derribar prejuicios

Rosa Rivas Madrid 4 SEP 2013 – 22:00 CET

La artista japonesa Keiin Yoshimura, en el festival ‘A solas’. / CRISTÓBAL MANUEL
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“Había un cuento tan pequeñito tan pequeñito que cabía en una pestaña…”. Así comienza la historia que narra/interpreta una de las artistas que participan en el festival A solas, pero lo que 37 mujeres de tres continentes llevan en su mochila creativa es grande. Una red cada vez más extensa de apasionadas por las artes escénicas. Teatro, danza, música, expresión corporal, fotografía, vídeo… Distintas manifestaciones que, hasta el domingo 8 de septiembre, están inundando de imaginación los Teatros del Canal, centro cultural dependiente de la Comunidad de Madrid, durante una semana intensa: 23 espectáculos, talleres de creación y encuentros de trabajos en proceso, 37 artistas de América, Asia y Europa. Es el festival A solas, impulsado por la red mundial de mujeres artistas Proyecto Magdalena.

A solas hace referencia a los solos, los espectáculos unipersonales, de carácter intimista pero a la vez festivo, que se desarrollan en la Sala Verde, un espacio escénico del Canal donde las butacas rodean todo el centro de la acción y el público mantiene una cercanía imposible en un gran auditorio. “A solas no se refiere a la soledad, sino a la solidaridad: cómo fortalecer los lazos entre mujeres que luchan desde su vulnerabilidad, solas en el escenario, para conectarse a cada espectador”, proclama Amaranta Osorio, mexicana residente en España y directora de este festival, que estrena presencia en Madrid (en Barcelona “ya hubo en 2007 otro encuentro de magdalenas”, explica). Osorio salió, cuenta, de un abismo personal y gracias a las artes escénicas y a la complicidad con otras mujeres teatreras aprendió “a bailar con la oscuridad”.

Otras artistas la cantan y la iluminan, como las tres mujeres de la compañía francesa Voix Plyphoniques, que funden su voz como una sola, de sirena inquieta, en sus Cantos del Mar Negro. Y otras mujeres, como la japonesa Keiin Yoshimura (cuya actuación cierra A solas), expresan en silencio, con movimientos pausados, la explosión de sentimientos y simbolismos que animan la trayectoria vital. Con su espectáculo Wa no Kokoro, donde sus gestos, su abanico y su pañuelo trazan los giros de la historia, quiere transmitir “todos los giros del corazón… la paz y la armonía, la alegría, la desolación, la nostalgia…” “Aún no existe en Japón el Proyecto Magdalena, pero ya estoy luchando por ello”, dice esta veterana intérprete y coreógrafa de Kamigata-mai, un género de danza de protagonismo femenino nacido en el siglo XVI en la región de Kioto y que bebe de la estética del Kabuki, el Noh o el Bunraku (teatro de marionetas).

El festival A solas llega como una embajada del Proyecto Magdalena, una red internacional de mujeres embarcadas en un periplo de teatro contemporáneo “sin fronteras de países ni generaciones”, como explica su fundadora, Jill Greenhalgh, quien hace 27 años empezó esta aventura en Gales y está “muy contenta” de ver cómo su iniciativa “ha crecido tanto y con tantas aportaciones artísticas”. La propia Greenghal –profesora de Estudios de Performance en la Universidad de Aberystwyth- mantiene su activismo teatral y participa en esta edición española con un laboratorio de creación, Daughter, donde las participantes reflexionan sobre las experiencias emotivas de ser o tener una hija.

El nombre de este activo grupo –que se comunica de forma presencial y a través de Internet- es un homenaje a la figura de María Magdalena, siempre en la oculta cara ‘B’ de las historias bíblica. Lo recuerda Amaranta Osorio, que no duda en lanzar un zarpazo feminista a la hora de reivindicar el papel de las mujeres en los escenarios. Precisamente el Proyecto Magdalena nació -y sus miembros tienen ese compromiso- para manifestar la visibilidad de las mujeres en el teatro contemporáneo. Osorio no solo se queja de la actitud de los programadores teatrales, sino de la falta de reconocimientos en el mundo de las artes: “¡Solo hay un premio de teatro para la labor de las mujeres!”.

La red Proyecto Magdalena se teje de forma conjunta, aunque cada lugar de celebración de los festivales tiene autonomía para desarrollar los eventos artísticos. México, Cuba, Dinamarca, India, Chile, Brasil… son algunos de los países (más de una veintena) donde el magdalenismo teatral ha echado fructíferas raíces. Gracias a la persuasiva intervención de la mexicana Amaranta Osorio se produjo la conexión magdalénica con Madrid y su intención es que este “hola” de septiembre sea un “hasta pronto”.

Fuente original [En línea] http://cultura.elpais.com/cultura/2013/09/04/actualidad/1378324810_671562.html
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