Situación, retos y proposiciones con la acogida de los refugiados

Seria demasiado largo, durante el espacio de tiempo que se nos ha dado, establecer una situación de la acogida de los refugiados dentro del seno de cada país de la Unión Europea: desgraciadamente existen demasiadas diversidad entre los estados que la componen. Sin querer agraviar a uno u otro de estos países, es inevitable comprobar que estas diferencias atañen tanto a los criterios y formalidades, que los solicitantes de asilo deben llevar a cabo como la proporción de inmigrantes acogidos en relación con el número de habitantes, calidad de alojamiento, cuidados médicos ofrecidos y ayudas a la integración.

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El acuerdo con Turquía, si bien ha disminuido drásticamente el número de inmigrantes que llegan a Grecia, no ha hecho mas que desviar el problema hacia Italia, con el aumento de los riesgos del peligro en el mar durante la travesía de las poblaciones que huyen de la guerra y la destrucción de sus países.
El registro de todos estos emigrantes sobrepasa ampliamente las capacidades de los países de acogida que, debido a su situación geográfica, se encuentran en primera línea. Por otra parte es particularmente injusto e inoportuno, cargar sobre estos países periféricos del continente la responsabilidad de acogida de los inmigrantes. El reglamento de Dublín II, según existe en la actualidad, no esta en absoluto en consonancia con la realidad sobre el terreno.
Los acuerdos de Schengen se están incumpliendo constantemente con un endurecimiento de controles de fronteras impuesto por ciertos estados, incluido el control sistemático de los primeros en llegar, el cierre temporal de fronteras o la construcción de barreras y incluso de muros. No se respeta en absoluto ni en parte alguna la convención de Ginebra, según ha señalado el Alto Comisariado de Refugiados de la ONU.
Los desafíos de Europa son evidentemente numerosos y su supervivencia política depende de encontrar soluciones que respeten los valores humanistas que han presidido su creación.
Es necesario crear urgentemente en cada país condiciones positivas para la acogida de los refugiados, para su integración y, después, si aquellos que lo deseen y si la situación de sus países de origen se normaliza, para ayudarles a volver a su tierra natal.
Creemos pues, que es fundamental precisar de una parte a nivel europeo lo que cada país debe hacer, y de otra parte lo que nosotros y nosotras ciudadanas europeas, queremos que haga la Unión Europea. En este sentido exponemos las proposiciones siguientes:

A nivel de los países de acogida:

– En cada país debe de concretarse un procedimiento de acogida de los refugiados: Antes de emprender cualquier acción, es indispensable comprender lo que quieren los inmigrantes, sus necesidades urgentes y lo que prácticamente se puede hacer en el momento actual.

– Cada Estado debe de esforzarse en su relocalización con la mayor rapidez, para no prolongar la permanencia de estancia en alojamientos provisionales. Es necesario evitar que durante la instalación de los inmigrantes no se reagrupen comunidades diferentes, ya que esto puede ocasionar que se refugien en su identidad y la creación de guetos, circunstancia que a continuación sería un obstáculo para cualquier política constructiva de integración.

– Se descuida a menudo la dimensión ciudadana, y a pesar de su eficacia desgraciadamente no es, o es poco sostenida por nuestros dirigentes que, en ciertas ocasiones, bloquean incluso estas iniciativas como ha sido el caso de Grecia y España. Muy al contrario, es necesario que los gobiernos tengan en cuenta las iniciativas personales de ciudadanos y las fomenten. Se necesita encontrar personas o familias que acojan a los inmigrantes y que les ayuden a integrarse con el apoyo y el control de los servicios sociales. La concesión a esos voluntarios y voluntarias, según ha sido sugerido por ciertas personas, de un reembolso de los gastos ocasionados o incluso de un crédito sobre los impuestos, debería ser considerado para favorecer la emergencia de un “derecho de asilo ciudadano”.

– Es indispensable un esfuerzo significativo de comunicación y de pedagogía con los habitantes de los países de acogida para favorecer de una parte el conocimiento de la realidad de la inmigración, y de otra parte evitar, como a menudo es actualmente el caso, que los gobiernos sean acusados de favorecer a los inmigrantes en detrimento de sus población, ya empobrecida por la situación económica europea que arrastra aumento del paro y restricción de los subsidios sociales. La realidad de las situaciones dramáticas que obligan a las personas a emigrar deben de mostrase en los medios de comunicación. Es necesario combatir el miedo que inspiran los refugiados para que, en definitiva, se eviten reacciones de repulsa.

– Debe de llevarse a efecto un esfuerzo político de imaginación para presentar objetivos constructivos para la acogida de los refugiados. Es necesario que la población sea consciente del hecho de que los inmigrantes pueden enriquecer el país en el que se instalan y aportar su experiencia, su fuerza de trabajo y su capacidad para restablecer nuevas actividades o regiones desiertas.

A nivel europeo:

– Actualmente los inmigrantes huyen de sus países natales en los que sus vidas están amenazadas, y en donde se ha instalado una situación cuasi genocida. Dentro del respeto de los criterios de la Convención de Ginebra, es urgente establecer pasillos humanitarios por los cuales estos hombres, estas mujeres y estos niños puedan pasar para alcanzar un país seguro donde solicitar asilo.

– Durante la acogida, es necesario no descuidar este aspecto humanitario y el impacto físico y psicológico de este largo y peligroso éxodo; estos hombres y estas mujeres han tenido que abandonar sus domicilios y dejar todos sus bienes. Se han quedado sin raíces, han perdido sus estatus sociales, mucho de entre ellos además han perdido una parte de su familia en su lugar, desparecidos o muertos durante su trayecto hacia Europa. La Unión Europea debe ayudar financieramente a la puesta en marcha de células de acogida: médicos, psicólogos, asistentes sociales y de acompañamiento durante los primeros tramites. Asimismo, los niños menores no acompañados, que a veces son muy jóvenes, deben poder beneficiarse en prioridad de un programa especial de integración y de escolarización.

– Una Oficina Europea de Respeto a la Dignidad Humana y una Agencia Europea para el Asilo (European Agency for Asylum) que traten conjuntamente la problemática de la inmigración y de la integración deben de crearse la mayor brevedad posible.

– La política y la diplomacia europeas deben implicarse activamente para obtener un cese de los combates.

– La Unión Europea debe hacer que se vote un presupuesto europeo plurianual destinado a ayudar a cada país a que se haga cargo correctamente a los inmigrantes.

– De una parte es indispensable asegurar sus necesidades elementales de base, desde su llegada: alojamiento, alimentación, cuidados de salud, porque la situación sanitaria en muchos de los campos es dramática debido a la superpoblación de hombres, de mujeres y de niños en un lugar insalubre, en estados de salud deplorables como consecuencia de las privaciones y a menudo, en lo que se refiere esencialmente a las mujeres, a las vejaciones soportadas durante su difícil travesía hacia Europa.

– Por ora parte este presupuesto deberá igualmente contener una partida destinada a la integración de estas poblaciones desplazadas. Es necesario que esta integración comience por el aprendizaje de la lengua del país en el que los inmigrantes van a instalarse. Debe continuar con una enseñanza general y una educación positiva, cercana a la cultura europea que les permita la comprensión de nuestros valores humanistas y el conocimiento de los derechos fundamentales de los individuos y del funcionamiento democrático de nuestras sociedades. La integración no podrá convertirse en realidad si el acceso al mercado de trabajo y el derecho a la sanidad no sean garantizados.

– La Unión Europea debe lo antes posible adoptar la reforma del régimen de asilo europeo presentado por el Vicepresidente Frans Timmermans, reforma que va a crear un sistema de repartición mas eficaz, mas equitativo y mas duradero que el previsto por el reglamento de Dublín II, cuya versión actual se ha quedado ampliamente obsoleta debido a la crisis de los inmigrantes. En cuanto a los refugiados económicos, hay textos legales que determinan las obligaciones de cada estado pero que no siempre se respetan.

– Debe establecerse una “vigilancia europea” con el fin de verificar si cada Estado respeta las disposiciones legales referentes a la acogida de inmigrantes y de refugiados económicos. En caso contrario, deben de aplicarse las sanciones previstas.

– Finalmente, se pone en cuestión el acuerdo con Turquía y las ventajas que le han sido concedidas. La actual situación política de este país es un germen de desestabilización: Europa debe, pues, supervisar la aplicación de este acuerdo por parte de este socio y el respeto de sus disposiciones.

CONCLUSIÓN
Es cierto que el reto es enorme pero debe poder ponerse en marcha. Ya es hora de acabar con las pugnas de uno u otro país, de tolerar las violaciones permanentes de los derechos Humanos; una política perseverante debe de imponerse en todos los Estados de la Unión, política dirigida por Europa sin que tengamos que pedir ayuda a terceros. De lo contrario se corre el riesgo de ver desmoronarse el ideal europeo.
El proyecto europeo era un proyecto de esperanza y Europa, a pesar de sus debilidades actuales es y sigue siendo sinónimo de esperanza para todos estos inmigrantes; es hora de actuar porque no tenemos derecho a decepcionarles. Un fracaso en este tema significaría la muerte del ideal europeo.

Julia Conesa, que mi nombre no se borre de la historia

En esta ocasión, desde la curiosa mirada de Hipatia queremos hablarles de una mujer que antes de morir le rogó a su madre que su nombre no se borrase de la historia. En su carta, Julia Conesa, antes de ser fusilada junto a sus doce compañeras, escribiría: “Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no me lloréis nadie. Salgo sin llorar. Me matan inocente, pero muero como debe morir una inocente. Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija, que ya jamás te podrá besar ni abrazar”. Julia cerraba su carta con una suplica, “que mi nombre no se borre en la historia”.
http://losojosdehipatia.com.es/cultura/historia/julia-conesa-que-mi-nombre-no-se-borre-de-la-historia/

La lucha de Ángeles López de Ayala

La intensa lucha de Ángeles López de Ayala

Ángeles López de Ayala ha sido una de las protagonistas más destacadas en la lucha por los derechos de la mujer en la historia contemporánea de España, a caballo entre el siglo XIX y el XX. Intentemos acercarnos a una figura, sin lugar a dudas, fascinante.

http://losojosdehipatia.com.es/cultura/historia/la-intensa-lucha-de-angeles-lopez-de-ayala/

El varón, arma de destrucción masiva

Artículo que invita a una profunda y seria reflexión

La violencia y las guerras han estado dominadas siempre por un sesgo de género
El 70% de las mujeres sufre algún tipo de agresión durante su vida

José Ignacio Torreblanca 25 ENE 2014 – 18:07 CET

 
mujers masonasUna mujer aterrorizada camina a las afuertas de Bangui, capital de la República Centroafricana. / JEROME DELAY (AP)
 
Una de las noticias más esperanzadoras del año 2014 es la apertura de negociaciones con el régimen iraní en torno a su programa nuclear. Con razón, a la comunidad internacional le preocupa la proliferación de estas armas, de ahí que, de forma excepcional, al otro lado de la mesa nos encontremos actuando unidos a EE UU, Rusia, China y la Unión Europea. Pero pese a la increíble capacidad de destrucción de estas armas, hay quienes sostienen que no tienen tanto de excepcional; son, dicen, nada más que muchas toneladas de explosivos juntas. Algo de razón no les falta: el genocidio más importante de la historia, el cometido contra el pueblo judío, no requirió de armas nucleares, como tampoco fueron necesarios más que unas decenas de miles de machetes de fabricación china para terminar con los 800.000 tutsis que fallecieron en el genocidio ruandés. Las aproximadamente 135.000 víctimas de Hiroshima desafían nuestra comprensión, pero también lo hacen los casi 300.000 muertos en la batalla por Verdún. La cruda realidad es que, desde la noche de los tiempos, el ser humano ha mostrado una increíble capacidad de matar, y de hacerlo en masa y sostenidamente, y para ello se ha servido de cualquier cosa a su alcance: un machete, un AK-47, explosivos convencionales o bombas atómicas.

Los genocidios más grandes de la historia no han requerido misiles

mujeres masonasFuente: INE / EL PAÍS

Un momento: “¿el ser humano?”. No exactamente. La práctica totalidad de todas estas muertes tienen en común un hecho tan relevante como invisible en el debate público: que fueron varones los que los cometieron. La historia militar no deja lugar a ninguna duda: los ejércitos han estado formados por varones, que han sido los ejecutores casi en exclusiva de este tipo de violencia, y sus principales víctimas. Cierto que guerrillas y grupos terroristas han incluido históricamente mujeres, a veces muy sanguinarias (en España, por desgracia, conocemos el fenómeno), pero la violencia bélica en manos de las mujeres ha sido una gota en un océano. El resultado, no por conocido, es menos trágico: solo en el siglo XX, las víctimas de estos conflictos desencadenados y ejecutados por varones se cobraron la vida de entre 136 y 148 millones de personas.

Podemos prohibir las bombas, pero detrás siempre hay un hombre

Se dirá que las guerras son cosas del pasado, típicas de sociedades predemocráticas. Pero ¿cómo explicar entonces el sesgo de género que domina la violencia en nuestras sociedades? No hablamos de sociedades atávicas, sino de sociedades occidentales, democracias plenas donde, como en Estados Unidos, las estadísticas nos indican que el 90% de todos los homicidios cometidos entre 1980 y 2005 lo fueron por varones, mientras que solo el 10% por mujeres. De todos esos homicidios, algo más de dos tercios (68%) fueron cometidos por varones contra varones, mientras que en uno de cada cinco (21%) un varón mató a mujer. Aunque sí que hubo mujeres que mataron a hombres, solo representaron el 10% de todos los homicidios, mientras que, significativamente, el porcentaje de mujeres que mataron a mujeres fue ridículo (2,2%). Así pues, las mujeres no matan mujeres, solo varones y, en gran proporción, en defensa propia. Claro que EE UU es una sociedad más violenta que otras, pero los datos de España, Reino Unido u otros países de nuestro entorno no son muy distintos: reveladoramente, la población penitenciaria española está compuesta en un 90% por hombres y en un 10% por mujeres. Al igual que la guerra, el homicidio y, en general, el crimen parecen ser fenómenos casi puramente masculinos.

Las violaciones son el capítulo más vergonzoso de los conflictos bélicos

Los efectos de una cultura patriarcal dominada por varones son tan demoledores que pareciera que en el mundo se libra una guerra (invisible, pero guerra) de varones contra mujeres. Según Naciones Unidas, el 70% de las mujeres han experimentado alguna forma de violencia a lo largo de su vida, una de cada cinco de tipo sexual. Increíblemente, las mujeres entre 15 y 44 años tienen más probabilidad de ser atacadas por su pareja o asaltadas sexualmente que de sufrir cáncer o tener un accidente de tráfico. En España y otros países de nuestro entorno, casi la mitad de las mujeres víctimas de homicidios lo fueron a manos de sus parejas, frente a un 7% de hombres, lo que significa que la probabilidad que tiene una mujer de morir a manos de su pareja es seis veces superior a la de un hombre.

mujeres masonas

La violencia sexual contra las mujeres es omnipresente y constituye uno de los capítulos más vergonzosos, y más silenciados, de la historia de los conflictos bélicos. Ello pese a la evidencia de que esa violencia no solo ha sido consentida sino alentada como arma de guerra. Según Keith Lowe, autor del libro Continente salvaje, la Segunda Guerra Mundial batió todos los récords de violencia sexual, especialmente contra las mujeres alemanas a medida que el ejército soviético se adentraba en Alemania (se calcula que dos millones fueron violadas como consecuencia de una política de venganza sexual deliberada). Hoy en día, la ONU estima en 200.000 las violaciones ocurridas en la República del Congo, una cifra similar a la ofrecida para Ruanda. Lejos de África, en el corazón de la Europa educada, la violación también fue un arma de guerra interétnica en el conflicto de la antigua Yugoslavia, donde se estima que entre 20.000 y 50.000 mujeres fueron violadas. A lo que se añade una larga lista de crímenes que solo las diferencias de género pueden explicar y que incluye el aborto selectivo de niñas, los crímenes de honor, el tráfico de mujeres con fines de explotación sexual o la mutilación sexual, que afecta a 130 millones de mujeres. No hace falta adentrarse en las sutilezas de la discriminación política, económica y social, en sí un hecho muy revelador de la subordinación generalizada de la mujer: el nivel de violencia física contra las mujeres que hay en el mundo lo dice todo. Algunos describen la violencia que se ejerce contra las mujeres solo por el hecho de serlo como “feminofobia”. ¿Por qué no nos suena nada este término, o alguno similar?

El 90% de la población española penitenciaria es masculina

Reconozcámoslo: los varones son el mayor arma de destrucción masiva que ha visto la historia de la humanidad, y hay unos 3.500 millones de ellos por ahí sueltos. Podemos prohibir las armas largas, las armas cortas, las minas antipersona, las bombas de fósforo o de fragmentación, las armas bacteriológicas, químicas y nucleares, pero al final estaremos siempre en el mismo sitio: detrás de cada arma habrá un varón. De ahí que Naciones Unidas haya adoptado varias iniciativas de alcance mundial, recurriendo para ello al propio Consejo de Seguridad, que en su Resolución 1.325 de 31 de octubre de 2000 hizo visible por primera vez la necesidad de una protección explícita y diferenciada para las mujeres y las niñas en escenarios de conflicto, así como la contribución fundamental que las mujeres hacen y deben hacer en lo relativo a la resolución de conflictos y la construcción de la paz.

Existen muchas posibles, y complejas, explicaciones sobre estos hechos. Tampoco son fáciles las respuestas que debamos dar, y mucho menos las medidas a adoptar. Pero los hechos están ahí, y son incontestables: los varones matan y se matan, mucho, y ejercen mucha violencia contra las mujeres. Sin embargo, el debate público sobre este hecho es inexistente. Antes que repuestas, este debate requiere preguntas, en realidad una sola pregunta: ¿son los varones armas de destrucción masiva?

Fuente original de este artículo:
El País. Sociedad. El varón, arma de destrucción masiva. [en línea] http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/01/25/actualidad/1390669671_059501.html [consulta: 28/01/2014]
title=”http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/01/25/actualidad/1390669671_059501.html”>Enlace

Justicia

Cuando las leyes no son justas, cuando la manera de aplicarlas es discrecional y desigual, La Justicia pierde su entidad y en su nombre se oprime a conveniencia y impunemente a los mas vulnerables. Mujeres Masonas

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Quien controla a la mujer controla el mundo.

Por ello el patriarcado que conlleva el capitalismo y viceversa. A ver si es verdad que el sigloXXI es el de las mujeres y vislumbramos una real transformacion social… con mayor equidad y justicia para tod@s.