Las mujeres en la revolución científica: un injustificado olvido

La prolongada esclavitud de las mujeres es la página más negra de la historia de la humanidad.

Elisabeth Cady Stanton

Como suele suceder en la Historia de la Biología, el punto de referencia más antiguo es el famoso filósofo griego Aristóteles (384-322 a.C.), cuya huella en el pensamiento occidental duró largos siglos.
http://mujeresconciencia.com/2015/07/06/las-mujeres-en-la-revolucion-cientifica-un-injustificado-olvido/

Julia Conesa, que mi nombre no se borre de la historia

En esta ocasión, desde la curiosa mirada de Hipatia queremos hablarles de una mujer que antes de morir le rogó a su madre que su nombre no se borrase de la historia. En su carta, Julia Conesa, antes de ser fusilada junto a sus doce compañeras, escribiría: “Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no me lloréis nadie. Salgo sin llorar. Me matan inocente, pero muero como debe morir una inocente. Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija, que ya jamás te podrá besar ni abrazar”. Julia cerraba su carta con una suplica, “que mi nombre no se borre en la historia”.
http://losojosdehipatia.com.es/cultura/historia/julia-conesa-que-mi-nombre-no-se-borre-de-la-historia/

La lucha de Ángeles López de Ayala

La intensa lucha de Ángeles López de Ayala

Ángeles López de Ayala ha sido una de las protagonistas más destacadas en la lucha por los derechos de la mujer en la historia contemporánea de España, a caballo entre el siglo XIX y el XX. Intentemos acercarnos a una figura, sin lugar a dudas, fascinante.

http://losojosdehipatia.com.es/cultura/historia/la-intensa-lucha-de-angeles-lopez-de-ayala/

Teresa Claramunt

Teresa Claramunt, anarquista I maçona, va liderar totes les vagues de primers de segle XX I va pagar un preu molt car al llarg de tota una vida de lluita i repressio. Ara possiblement sembla que va ser en va, pero mai res s’atura… Recordem’ho i donem-ne homenatge.facebook_1428259328911

Dalai Lama

El Dalai Lama dice que las mujeres tienen las cualidades necesarias para sucederle

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/06/13/internacional/1371110435.html

¿Centro Social o Barrio Cooperativo?

Vuelve aquella Barcelona llamada “La Rosa Roja”

De centro social a barrio Cooperativo
Si uno se acerca cualquier mañana a tomar café en el bar de Can Batlló —la antigua fábrica textil del barrio de La Bordeta de Barcelona reconvertida por los propios vecinos en un macrocentro social autogestionado —, tiene muchas posibilidades de encontrarse a filósofos, arquitectos y contables enfrascados en la limpieza cotidiana del local…

http://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/centro-social-barrio-cooperativo_6_367873235.html

El proyecto educativo durante la II República

Día 11.12.13
La escuela republicana

maestras

La España de la primera mitad de la década de los años 30 es un país atrasado y pobre, con una tasa de analfabetismo entre la población del 32% en el año 1930. Después de la dictadura de Primo de Rivera la sociedad española necesitaba un cambio.

El 14 de abril de 1931 se proclamó la II República en todo el Estado español. El nuevo gobierno invirtió mucho dinero y energías en lo que sin duda fue su proyecto estrella: La renovación del sistema educativo español, que consistía en una escuela pública, obligatoria, laica, mixta, inspirada en el ideal de la solidaridad humana.

Los niños y las niñas se mezclaron en las mismas aulas, donde se educaban en igualdad, y se favoreció un tránsito sin sobresaltos desde el parvulario a la universidad.

La II República Española encarnó la democracia y la modernidad, la libertad, la educación y el progreso, la igualdad y los derechos universales para todos los ciudadanos.

A la espera de que se aprobara la Constitución, en diciembre, el Gobierno tomó, mediante decretos urgentes, las primeras medidas: se reconoció el Estado plural y las diferencias lingüísticas (se respeta la lengua materna de los alumnos) y al frente del Consejo de Instrucción Pública se nombró a Miguel de Unamuno.

El profesorado
La república quiso poner en las escuelas a los mejores educadores, que tuvieran las mejores cualidades para formar y entusiasmar a los alumnos. Pero esto era difícil ya que los profesores tenían una formación tan baja como su sueldo (a los aspirantes a profesores no se les exigía ni tan siquiera el bachillerato).

Así que se pusieron manos a la obra; hicieron cursillos, conferencias y jornadas para la formación de los maestros y se les subió su miserable sueldo a 3.000 pesetas.

La carrera de Magisterio, elevada a categoría universitaria, dignificó la figura del maestro. A los aspirantes se les exigió, desde entonces, tener completo el bachillerato antes de matricularse en las Escuelas Normales, donde se enseñaba pedagogía y había un último curso práctico pagado.

Ahora los profesores eran personas de prestigio con un buen sueldo, respetadas y admiradas por todos. Que disfrutaban de la enseñanza haciéndolo con naturalidad, sencillez y cariño.

La construcción de Escuelas
La República heredó una inmensa carencia de escuelas y de maestros, un lastre que el sistema educativo español arrastraba desde hacía más de cien años. Según un informe que encargó Rodolfo Llopis a la Inspección, había en España 32.680 escuelas y un déficit de 27.151, o lo que era lo mismo: había un millón de niños sin escolarizar.

Las carencias todavía eran más evidentes al considerar la precariedad de los edificios dedicados a escuelas, la situación de la educación de la mujer, la formación del profesorado, la educación de adultos, etc.

Para paliar esta situación, gobierno republicano proyectó construir alrededor de 27.000 escuelas, se construían una media de 5.000 escuelas al año excepto el primero en el cual se construyeron 7.000. Mientras tanto, los ayuntamientos habilitaban zonas, salas… donde poder dar clase a los niños. A los mayores incluso se les dio clase en las salas de autopsia de los cementerios. Se daba clase donde se podía.

Invirtieron mucho dinero en construcción de aulas que garantizaban una iluminación natural homogénea, zonas de estudio y recreo, más bibliotecas, lugares donde poder practicar deportes, laboratorios…

El Instituto-Escuela

imprenta
El instituto escuela nació el 10 de mayo de 1918 como impulsor de la reforma de enseñanza pública. El sistema de enseñanza se consolidó con la llegada de la Segunda República, la nueva institución pretendía elevar el nivel cultural de España y educar a los ciudadanos para que se desenvolvieran con soltura ante la vida. También fue un centro interclasista donde asistían hijos de intelectuales pero también hijos de tenderos y profesiones liberales.

El primer Instituto-Escuela se construyó en Madrid pero después se abrieron otras sedes en Barcelona, Valencia y Sevilla.

Fue elegido un método de enseñanza que excluía libros de texto y se inclinaba más por las excursiones, los trabajos manuales, los idiomas, el deporte y se utilizaban muchos libros de lectura y consulta.

Los alumnos se encuadernaban y editaban sus propios libros de los apuntes que habían tomado en clase, los libros incluían dibujos y esquemas como si fueran de una enciclopedia. Así, los alumnos iban organizando su propio saber y aprendiendo a expresarse.

Iban a clase de lunes a sábado para aprender a ser autónomos, creativos, productivos… En aulas de no más de 30 alumnos. Aprendían todo de manera amena, y práctica, interesaba que los alumnos tuvieran una formación completa, así que aprendieron de todo: a tallar madera, Artes escénicas y baile, artesanía, deporte, música, pintura. Sobre la naturaleza; salían al patio de la escuela a analizar hojas, insectos, observar los pájaros… y hacían muchas excursiones, ya que creían fundamental la visión directa del conocimiento de la naturaleza. También una vez a la semana visitaban museos y fábricas, así mantenían un contacto con la cultura y con los medios de producción de la época.

Las Misiones Pedagógicas
El Patronato de Misiones Pedagógicas, fue creado en 1931. Quizá uno de los proyectos que tuvo más repercusión fueron las Misiones Pedagógicas, encargadas de llevar a las zonas rurales la extensión cultural y fomentar la modernización de los métodos de enseñanza de los maestros. Pusieron especial atención en los intereses culturales de la población rural mediante bibliotecas populares, organización de lecturas, clases de dibujo y pintura. También hicieron sesiones cinematográficas para conocer otros pueblos, teatrillos, sesiones musicales de coros y orquestas, audiciones por radio y exposiciones de arte con museos itinerantes de calidad, en sitios muy aislados.
Era necesario remodelar culturalmente esas zonas que habían tenido un único referente moral y cultural: La Iglesia.

Las Misiones Pedagógicas no tenían una duración fija, ésta oscilaba entre uno y quince días, dependiendo de las actividades programadas en cada lugar y del itinerario pendiente. El equipo misionero, encargado de llevar a cabo las actividades, disponía de proyectores, gramófonos, escenarios de sencillo y rápido montaje, y lotes de libros y discos, para ofrecer: conferencias seguidas de coloquios; charlas sobre temas instructivos, profesionales, sanitarios y de educación cívica… etc.

misiones pedagogicas

Al acabar la Misión Pedagógica, se le entregaba al maestro una pequeña biblioteca para instalar en la escuela y, en ocasiones, un gramófono con un pequeño lote de discos.

Entre los misioneros, que ejercían su labor con ilusión y entrega, había todo tipo de personas: desde maestros o profesores, artistas, jóvenes estudiantes, hasta personalidades que después se convertirían en intelectuales.

Dentro de las Misiones Pedagógicas, se creó el Servicio de Bibliotecas. Cada biblioteca recibía una caja que contenía una colección de 100 volúmenes de sólida encuadernación, acompañados de talonarios para el préstamo. La biblioteca podía ser usada por los niños durante todo el día complementando así las horas de clase. Una vez terminada la jornada laboral, se abrían las puertas para el resto de los vecinos, pudiendo consultar obras o disponer de los libros en casa mediante el préstamo. También realizaban intercambios con otras bibliotecas de diferentes pueblos y zonas rurales.

Inés Aguilar e Irene Pérez

Fuente: edurepfran.blogspot.com.es
Enlace
http://www.ecorepublicano.es/2013/12/el-proyecto-educativo-durante-la-ii.html

Admiremos a Cataluña

Admiremos a Cataluña

Lo que ha ocurrido en Cataluña hace historia en las luchas democráticas y es ejemplar, como tantas veces Cataluña nos ha dado una lección. Pero las lecciones las aprende quien no tiene prejuicios y quiere aprender.

Suso de Toro

12/09/2013 – 20:31h

Los medios de comunicación de alcance estatal, todos ellos radicados en Madrid, crearon durante décadas una conciencia de España que falseó su realidad. En ese falseamiento Cataluña fue ignorada y despachada bajo clichés interesados, así la generalidad de la población española ignora todo de Cataluña y en cambio está llena de prejuicios hacia los catalanes. Nos pintaron una Cataluña provinciana, encerrada, aburrida, fracasada, obsoleta… Pero la Diada de este año marca un punto y aparte, es un desmentido a todo eso y muestra un país lleno de energía. En adelante los españoles mirarán hacia allí con curiosidad unos y con temor y desconfianza otros, pero muchos querrán comprender lo que ha ocurrido. Lo que ha ocurrido se veía venir si uno se acercaba allí y se molestaba en escuchar lo que decían y sentían las personas que allí vivían pero simplemente se lo ocultaron, en cambio la prensa informaba con mayor o menor extensión un mes sí y otro también de que un niño no podía recibir clases en castellano, de que perseguían a las corridas de toros… Todo parecían mezquindades. Y de repente aparecen más de un millón de catalanes pidiendo la independencia. ¿Dónde estaba tanta gente que no nos lo contaron?

Pero aunque parezca increíble el día siguiente a un acto cívico y político tan importante, no sé si tendrá parangón en Europa, pudimos leer titulares que se mofaban e informaciones que lo minusvaloraban alimentando la ceguera de sus lectores. Lo que ha ocurrido en Cataluña hace historia en las luchas democráticas y es ejemplar, como tantas veces Cataluña nos ha dado una lección. Pero las lecciones las aprende quien no tiene prejuicios y quiere aprender. Particularmente reconozco que tengo prejuicios pero también me gusta aprender y de los catalanes aprendí muchas cosas. Aunque esté mal visto en España, no tengo pudor en reconocer que admiro a la sociedad catalana.

Como gallego, soy ciudadano de un país derrotado que no ha sido capaz de sobreponerse a su historia, que no supo detener expolios ni humillaciones, falto de orgullo colectivo y nervio cívico y, como español, vengo de un país fratricida e incívico, marcado por un régimen que lo degradó hasta el extremo, una experiencia histórica traumática y profunda que suele ser despachada interesadamente como “la dictadura”. Y por eso descubrí y envidié las semillas de libertad y civilidad que llegaban desde Cataluña, desde la renovación pedagógica de “Rosa Sensat”, cuando aún interesaba la educación como liberadora, hasta la lucha obrera del PSUC y los libertarios, la firmeza en el exilio de Pau Casals, la “nova cançó” y Lluis Llach “al`Olimpia” y también sus “Campanades a mort” por los obreros asesinados en Vitoria, su lucha por el autogobierno nacional…

En Barcelona reconocí a la ciudad siempre atenta a la cultura que recibía la música de Beethoven y de Wagner en el Palau, donde en Julio de 1937 Schoenberg ensayaba con la orquesta “Moses und Aron” cuando comenzaron los bombardeos fascistas, donde Picasso y Picabia ensayaban su libertad, la ciudad a donde peregrinó el Quijote, y con él su autor, para alabar la industria del libro.

Allí como autor me sentí acogido y respetado sin que importase en que lengua escribía ni de donde venía ni que padrinos tenía, allí conocí a mi mejor editora y a los mejores editores y a la gente más inteligente y aguda de la industria del libro y de las artes. Y me descubro ante obras literarias como el “Quadern Gris” de Josep Pla, que si España considerase que la literatura en catalán también era suya, no es el caso, tendría por una de las cuatro o cinco obras grandes suyas del siglo XX. Naturalmente que también entreví las limitaciones y defectos de la sociedad catalana, los tiene como todas, pero mi admiración por sus virtudes está muy por encima. Sin ser catalán soy catalanista, lo confieso.

Todo lo resumo en que hubo un momento en mi vida en que me vi obligado por primera vez a plantearme marcharme de mi país, Galicia, y no dudé a dónde iría y dónde había un pueblo abierto que me podría acoger. No lo dudaba.

Y con esta Diada acaban de darnos una nueva lección de civismo y libertad. Para comprender cuán necesaria es esa lección hay que tener presente lo que ocurrió el mismo día en Madrid, un ataque fascista que no es ninguna anécdota. La medida de la libertad y del aire que se respira en la capital del Estado y en el conjunto del Estado la dará el tratamiento que se le dé a ese ataque: ¿se le aplicará la ley antiterrorista? ¿Serán ilegalizados y perseguidas esas organizaciones como hicieron los políticos y la justicia española en Euskadi? Y, cuando aparecen multitud de policías bien pertrechados cada vez que la ciudadanía defiende legítimamente sus derechos, ¿por qué no estaba en esta ocasión en las cercanías del lugar para protegerlo? Qué asco.

Lo que nos ofrecieron a todos los catalanes en su día fue ciudadanía libre y alegre frente a canallas amargados y matones. Al ministro que amenazó con el Ejército le oponen gente de todas edades con bocadillos, camisetas y banderas. No se valorará la dimensión de ese gran acto cívico si no se cae en la cuenta de que no era una manifestación como la que hubo hace unos meses. La Via Catalana fue el resultado de un trabajo organizativo de meses, cada persona se anotó y se dirigió al lugar donde le correspondía en el mapa de la cadena. No fue un calentón de un día o una semana, un momento de enfado que ocupa las calles, sino que cada ciudadano o ciudadana se buscó su camiseta y se apuntó con tiempo para ocupar su lugar correspondiente. No se trataba de una multitud de manifestantes sino de una ciudadanía organizada voluntariamente y desde abajo, hablamos de un pueblo decidido que tiene una decisión tremendamente madurada porque la ha ido elaborando a través de los años y de sucesivas experiencias que le fueron demostrando una tras de otra que el Estado español no reconocía sus demandas y no protegía su lengua ni tampoco sus intereses. No es una ocurrencia repentina.

En los últimos años cada vez que comenté el proceso social y político catalán con políticos de partidos estatales siempre me respondían “es que Mas…”, “realmente lo que quiere Convergencia…”, “…las banderas…”, “…es que la burguesía catalana…”, “es que Esquerra…”. Por más que les insistía repetían sus cómodos prejuicios y lo reducían a una dialéctica de partidos, casi nadie tuvo la humildad de ir desde Madrid a Barcelona y no digamos a otras ciudades catalanas a preguntar y escuchar a la gente. No comprendían que era la gente, no los partidos; Mas sólo se puso al frente de un movimiento social de gran profundidad porque no tuvo más remedio. Lo que hicieron los medios de comunicación madrileños y la política española fue menospreciar a los catalanes, reducirlos a una gente aturdida y conducida astutamente por unos malévolos políticos enemigos de España. Lo que hicieron fue negarle la dignidad personal a esas personas, precisamente a los habitantes de un país que siempre le dió lecciones de civismo a España. Tendrán muchos defectos los catalanes pero son una sociedad con una complejidad y densidad cívica como no conozco otra. Lo que ahora tienen delante es la realidad, los catalanes no eran unos chalanes aprovechados y unas sanguijuelas, como nos contaron, sino que tenían dignidad. Toneladas de dignidad colectiva y personal.

Hoy por hoy, de Cataluña sólo podemos aprender. Paul Celan escribió sobre una Alemania que era maestra de la muerte, Cataluña en cambio es una maestra de civilidad: mucho mejor le hubiese ido a España si la hubiese escuchado y aprendido sus lecciones. No quiero imaginar una España sin Cataluña.

Los franquistas invocarán la sagrada unidad de la patria y el deber del Ejército, aunque no lo hicieron cuando entregaron las provincias españolas del Sahara a la monarquía marroquí por orden de sus amos norteamericanos. Y los nacionalistas españolistas en general invocarán una constitución, dictada por Yahvé y que se bajó Moisés del monte, ya tenían en el Tribunal Constitucional a quienes la interpretaron en su día como les interesaba a ellos y ahora tienen presidiéndolo a Pérez de los Cobos, que ya nos informó de lo que piensa de los catalanes. Pero quienes creemos en la democracia y no somos catalanes tenemos el deber de reconocer que ejercen la democracia y su libertad y sólo podemos esforzarnos en imaginar el modo de que Cataluña sea lo que libremente desee su ciudadanía y que ello no suponga que pasen a ser gente extraña a nosotros. Pues así lo sentimos.

Fuente original del artículo: http://www.eldiario.es/zonacritica/cataluna-Diada_2013_6_174692550.html
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¿Jesús o Barrabás?

¿Jesús o Barrabás?

Recuerdo cuando de niño, en los últimos 60, los profesores nos hablaban de los males de la democracia y negaban la capacidad del pueblo para tomar decisiones. Con frecuencia recurrían al ejemplo de lo que ellos llamaban “la primera decisión democrática” que no era otra que aquella que, supuestamente, promovió Poncio Pilato al pedirle al pueblo judío que decidiese sobre la vida y la muerte de Jesús o Barrabás. El pueblo eligió a Barrabás y con esto mis profesores daban por zanjada la cuestión.

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El ejemplo me atormentó años.

La imagen del pueblo gritando a Poncio Pilato que liberase a Barrabás (“Bar Abba” en arameo) me estremecía, hasta que un día aprendí que “Bar Abba” (el nombre del supuesto delincuente) significa literalmente en arameo “Hijo del Padre”. Más tarde, manuscritos procedentes de Cesárea y del Sinaí aclararon que el nombre de ese tal “Bar Abba” no era otro que “Iessous”, es decir: Jesús. Entonces comprendí la moraleja profunda de esa historia.

Cuando la multitud gritaba a Poncio Pilato que liberase a “Iessous Bar Abba” lo que estaba gritando, en nuestro idioma, es que liberase a “Jesús el Hijo del Padre”.

Hoy se sabe con bastante certeza que probablemente la elección de que hablaban mis profesores jamás existió porque más que probablemente Jesús y Barrabás fuesen la misma persona.

Ocurre que la historia la escriben los poderosos y, cuando el cristianismo llegó a ser la religión del imperio, no quedaba bien que fuese la propia Roma la responsable de la muerte de quien ahora era su deidad oficial. El desconocimiento del arameo y unos cuantos retoques hicieron el resto: Fueron los judíos los responsables de la muerte de Jesús al elegir a un peligroso delincuente llamado Barrabás.

La historia es extremadamente moderna y tiene muchas moralejas. Hoy que cuando elegimos entre partidos -votemos lo que votemos- votamos siempre a los mismos; hoy que cuando el pueblo deja oír su voz el poder la manipula y tergiversa hasta hacerle decir lo que no dice; hoy que los Poncios Pilatos mandan a la Troika a quien el pueblo quiere salvar, la historia de Iessou Bar Abba cobra actualidad.

No; el pueblo no se equivocaba, su decisión fue desoída y posteriormente falseada para que los culpables pasasen por inocentes y el pueblo resultase culpable de los delitos de sus inícuos gobernantes: “Han vivido por encima de sus posibilidades”.

Pero la verdad -entonces y ahora- estuvo siempre ante nuestros ojos, escrita en el nombre del delincuente que no lo fue: Barrabás.

Este artículo fue publicado en el blog de reflexiones personales de José Muelas el n 30 de abril de 2013
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