La crisi pesa més sobre les dones però dóna pas a una feminització dels lideratges

Catalunya Plural
La crisi pesa més sobre les dones però dóna pas a una feminització dels lideratges
Marina Subirats, Tània Verge i Carme Porta parlen a la UPEC sobre la situació de les dones en temps de crisi

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La primera jornada de la desena edició de la Universitat Progressista d’Estiu de Catalunya (UPEC) ha abordat diverses perspectives sobre la crisi econòmica. Una de les taules, sota el títol “Dones en crisi”, moderada per la periodista Clara Blanchar, s’ha centrat en el paper de les dones, amb la catedràtica jubilada de Sociologia Marina Subirats, Tània Verge, professora i agent d’igualtat de la UPF, i Carme Porta, de la comissió impulsura de la ILP per la Renda Garantida de Ciutadana.

Les dones pateixen més la crisi, d’això no han deixat dubte. “Amb la crisi augmenta moltíssim la feina de la mestressa de casa”, explica Marina Subirats. Tasques que en moments de bonança les famílies contracten al mercat són les primeres despeses retallades i recauen tradicionalment en les dones. “Quan hi ha diners pots comprar-te uns bistecs i fer-los a la planxa, però quan no, has de preparar una pasta i requereix més feina”, exemplifica la professora.

Tot i els canvis socials que hi ha hagut en aquest sentit, la dona segueix sent qui més carrega amb aquestes funcions “perquè ens programen així”, diu Subirats. “La crisi tanca les dones a casa amb la cura de les famílies”, conclou.

Treball no comptabilitzat

Les ponents coincideixen en que no es té en compte tot un seguit de feines perquè no es fan dins el sistema productiu. “El PIB és una unitat de mesura que no compta el treball domèstic però sí la despesa militar o allò que fa malbé el medi ambient”, remarca Carme Porta. Per això defensa un altre model econòmic amb un element com la renda bàsica que podria millorar la situació de les dones.

“Tenir una renda garantida de ciutadania o a la llarga una renda bàsica incondicional donaria més independència a les dones, perquè hi ha dones maltractades que es troben atrapades per una hipoteca o perquè depenen econòmicament de la seva parella”, denuncia Porta.

Creix l’activisme femení

Tània Verge ha estudiat la participació política de les dones i, tot i que denuncia la seva situació d’inferioritat en les institucions polítiques i econòmiques, també destaca un augment de la seva participació en el context de crisi. Posa la PAH, amb una majoria de dones, com un exemple de com ha crescut l’activisme femení.

La professora considera que formes d’intervenció política com les ocupacions i els escraches són més femenines, però remarca que les dones sempre han estat més presents en aquests espais. “El que ha passat en el context de crisi és que ara aquests es consideren espais de participació política”, apunta. I afegeix que el moviment feminista acompanya totes les protestes davant la crisi.

Les dones fan la nova política

Verge també remarca que la forma de fer política de les dones és diferent. En el pla institucional, Subirats, que ha ocupat diversos càrrecs públics, assegura que hi ha una visió androcèntrica i les dones han d’adoptar rols masculins per fer-se sentir. En canvi, la professora de la UPF assegura que la nova política no és així.

“L’actual crisi política ha portat a una feminització dels lideratges, i alguns dels exemples que trobem són Muriel Casals, Ada Colau, Carme Forcadell o Teresa Forcades, entre tantes altres”, recorda.”La feminització del lideratge porta un llenguatge més planer i més clar, més horitzontalitat; les dones volen participar en política per anar per feina, no per fer mèrits”, conclou.

Font original: La crisi pesa més sobre les dones però dóna pas a una feminització dels lideratges Catalunyaplural.cat [en línia] http://www.eldiario.es/catalunyaplural/crisi-dones-feminitzacio-dels-lideratges_0_277172995.html [consulta: 09/07/2014]

Tú a mi no me llamas feminista

Aquí está el artículo publicado por Begoña Gómez para SModa (El País) sobre algunas mujeres famosas y el feminismo.

Tú a mi no me llamas feminista -Begoña Gómez

Os aseguro que había hecho más declaraciones pero a ver qué os parece.
Hace año y medio publicamos un artículo titulado ¿Feminista, yo? No, gracias repasando la nómina de mujeres de la esfera pública que no se identifican con la etiqueta y/o que suelen usar algún tipo de oración adversativa cuando se les pregunta al respecto: “Creo en la igualdad de la mujer PERO” o “Me encantan las mujeres fuertes PERO” (¿y las que no lo son?). Ahí estaban Taylor Swift, Katy Perry, Carla Bruni, Belén Rueda, Marissa Meyer, Melisa Leo, Lady Gaga, Demi Moore y Juliette Binoche en un recuento rápido.

Varias cosas han pasado desde entonces. La primera es que, debido a que el feminismo ha escalado posiciones en la lista de prioridades de la agenda mediática en los últimos tiempos, la pregunta se ha hecho casi obligatoria, algo que molesta a alguna de esas entrevistadas, que preferirían hablar de lo suyo y no de su género. La segunda es que, a pesar de esa preminencia del debate, la confusión permanece. A juzgar por muchas declaraciones, pocos tienen clara la definición de la RAE que ya dábamos entonces y repetimos: “teoría de la igualdad política, social y económica entre sexos”.

Así que la lista de femiescépticas ha ido aumentando. En ella están, casualmente, dos de las estrellas del verano: Shailene Woodley, que estrena hoy en España la película Bajo la misma estrella, el taquillazo de la temporada en Estados Unidos y protagonizó también Divergent, y Lana del Rey, cuyo segundo álbum, Ultraviolence, se colocó hace unas semanas en el número 1 de la lista Billboard y que actúa este fin de semana en el Vida Festival de Vilanova i la Geltrú (Barcelona).

La primera optó por el clásico “no soy feminista porque amo a los hombres” en una entrevista que concedió a la revista Time. Y añadió: “Creo que la idea de tomar el poder y sacar del poder a los hombres nunca va a funcionar porque se necesita equilibrio. Yo misma me siento muy en contacto con mi lado masculino, me siento 50% hombre, 50% mujer”. Woodley aclara que ella no está por el feminismo pero sí por la sororidad: “No sé cómo las mujeres esperamos que los hombres nos respeten cuando no nos respetamos ni las unas ni a las otras. Hay mucha envidia, comparaciones y celos. Eso es tonto y me parte el corazón”.

El problema que tiene con el feminismo Lana del Rey, a quien a menudo se ha acusado de fetichizar la sumisión de las mujeres en sus canciones y de perpetuar estereotipos como “la novia del gangster”, es que sencillamente le aburre. O eso dijo en una entrevista con la web The Fader: “para mí, el asunto del feminismo no es un conepto interesante. Estoy más interesada en, no sé, SpaceX y Tesla o qué es lo que va a pasar con nuestras posibilidades intergalácticas. Cada vez que alguien saca el tema del feminismo pienso ‘oh Dios, no me interesa”. Así que no le vengan a Lana que si igualdad salarial, que si La mujer eunuco, que si aborto libre y gratuito. Que bosteza.

Otra estrella del verano, Dolly Parton, que triunfó hace una semana escasa en Glastonbury, decepcionó a quienes la habían aupado a icono del movimiento por canciones como 9 to 5 con sus palabras en la revista Bust. Cuando le preguntaron si se consideraba feminista, contestó: “Me considero mujer y me considero alguien que es tan lista como cualquier hombre que conozco. No creo que haya que juzgar a alguien por ser hombre, mujer, blanco, negro, azul o verde. (…) Amo a los hombres, amo a las mujeres y estoy orgullosa de ser una”.

Cada vez que se publican declaraciones de éste tipo (como cuando Kirsten Dunst dijo que “a veces necesitas a tu príncipe azul. Un hombre es un hombre y una mujer es una mujer y así funcionan las relaciones”) se produce una minitormenta mediática que va de las webs feministas a los medios mainstream y un pequeño reguero de artículos y comentarios, generalmente censurando la actitud de estas artistas. Y muchos inciden en que estas mujeres quizá no han entendido de qué están hablando. ¿Al final se trata de una cuestión semántica? Nuria Varela, autora del libro Feminismo para principiantes, cree que no. “No es eso, es una cuestión de poder. El feminismo es una teoría crítica que cuestiona el poder establecido y que ya nació desacreditado (..) El coste de declararse feminista sigue siendo elevado, especialmente para las mujeres porque no hay nada que moleste más que una feminista inteligente y atractiva, y muchas no lo quieren pagar”. Varela sí cree sin embargo que “existe un gran desconocimiento. Lógico porque está casi vetado de la Universidad. Uno puede licenciarse en Filosofía, Historia o Derecho sin conocer un sólo título de Teoría Feminista” y que pronunciar en público la-palabra-que-empieza-por-f “es como soltar una bomba. La dices y empieza el lío. Pocas palabras tienen esa capacidad polémica”.

Por cada Kirsten, Shailene y Lana hay una Lorde, Lena, Beyoncé o Miley que sí se declara feminista. ¿Es necesario que lo hagan?, ¿tenemos que convertir en modelo a seguir y portavoz social a una chica de 21 años que acostumbra a no llevar pantalones encima de la ropa interior? “No, no están obligadas. A mí me gusta escuchar a mujeres inteligentes y con éxito que se definen como lo que son y no tienen miedo. Pero el feminismo es una teoría de la igualdad y la libertad. Quiero decir que no hemos llegado hasta aquí para ponermos aún más obligaciones. Unas mujeres sentirán el deseo y tendrán la fuerza para ser activistas y otras no, lo importante es que sean mujeres libres en sus vidas públicas y privadas”.

Otras tienen menos paciencia con las negacionistas. Lena Dunham asegura que no odia nada tanto en el mundo como “Las mujeres que dicen ‘no soy feminista’. ¿Crees que las mujeres deberían cobrar lo mismo por hacer el mismo trabajo?, ¿Crees que las mujeres deberían salir de casa y que hombres y mujeres tienen los mismos derechos? Bien, entonces eres feminista. A mí misma me daba vergüenza denunciar la misoginia porque entonces te ven como la chica quejica que no sabe superarlo. Pero lo cierto es que no tenemos que dejarlo pasar hasta que nos hayamos hecho oír”.

Fuente original: Tú a mi no me llamas feminista. Nuria Varela. [en línea] http://nuriavarela.com/tu-a-mi-no-me-llamas-feminista/ [Consulta: 09/07/2014]

Salwa Bughaigis

Nos unimos a ONU Mujeres en su condena enérgica al asesinato de la líder libia y abogada por los derechos de las mujeres Salwa Bugaighis. Con ellas nos unimos a millones en el duelo por la pérdida de una hermana y valiente defensora de los derechos humanos. Estamos indignadas y profundamente triste por este brutal asesinato.

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Salwa fue asesinada poco después de emitir su voto en la elección de Libia, un derecho por el que ella luchó como miembro del Consejo Nacional de Transición durante la revolución de 2011. Salwa trabajó con Karama, una organización colaboradora del Fondo de ONU Mujeres para la Igualdad de Género, capacitando activistas y líderes y promoviendo la participación política de las mujeres en Libia. Ella jugó un papel clave en el desarrollo de la nueva Constitución de Libia. Muchos colegas de ONU Mujeres la conocíeron en estas actividades, y como participante activo en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer.

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Expresamos nuestras profundas condolencias a su familia y amigos. Salwa Bugaighis era una líder valiente que abogó por los derechos humanos de su pueblo. Con su muerte, se nos recuerda una vez más de las amenazas a los logros duramente ganados para las mujeres y niñas en todo el mundo. En muchos países, las mujeres que participan en la política o en la cara del activismo sufren intimidación y violencia. ONU Mujeres pide medidas urgentes para llevar a los criminales que perpetraron este acto cobarde ante la justicia.
El asesinato de Salwa Bugaighis rompe nuestros corazones, pero no va a romper nuestra determinación para promover la paz y la participación plena e igualitaria de la mujer en todas las esferas de la vida, en todos los países del mundo.

Texto de la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres condenando el asesinato de la activista de los derechos de la mujer en Libia y nos sumamos a todo su contenido .

Asesinada el 26/06/2014

http://www.elmundo.es/internacional/2014/06/26/53abf1c0268e3e46698b4576.html

http://www.ansa.it/sito/notizie/mondo/2014/06/26/uccisa-a-bengasi-avvocato-diritti-umani_fb926711-3d2c-486c-b9e5-75a02d39afaa.html

http://www.abc.es/internacional/20140626/abci-activista-asesinada-bengasi-201406261451.html

Fuente original: Salwa Bughaigis. Blog Heroínas. [en línea] http://heroinas.blogspot.com.es/2014/06/salwa-bughaigis_29.html?spref=fb&m=1 [consulta: 09/07/2014]

El agua

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El agua es la cosa más suave, y aún así puede penetrar montañas y tierra. Esto muestra claramente que el principio de que la suavidad supera la dureza.
Lao Tzu

De la fundación a la última moda en la Corte de María Antonieta

De la fundación a la última moda en la Corte de María Antonieta

*La Reina María Antonieta bajo el Sol y la Luna, de J.M.H.

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Hace unos días publicábamos aquí un artículo titulado 1728. En él se explicaba dónde se hallan las raíces temporales del Gran Oriente de Francia. Ha sido ese texto y una conversación con un buen amigo lo que me ha llevado a plantearme la redacción de algún trabajo adicional, con la finalidad de contribuir a un mejor conocimiento de la obediencia en la que Voltaire, casi al final de sus días, vistió el mandil. Así, si hace un par de semanas nos ocupábamos en cierto modo de la confusión que genera la aparición de determinadas fechas de referencia en el sello que identifica al G.O.D.F., y que -como todo buen conocedor sabe- van más allá de la creación oficial de la Obediencia, hoy enfocamos un tema diferente que abordaremos en dos partes: Las relaciones de la Francmasonería francesa, y del Gran Oriente en particular, con el proceso revolucionario de 1789.

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Hablaremos en esta ocasión del clima que se vivió en la Francia del siglo XVIII, en el momento justo en el que como vimos el otro día se pergeñaba una estructura masónica que, proveniente de las islas británicas, acabó por convertirse en algo genuinamente francés, desarrollándose en determinados círculos formados por personas caracterizadas por su relevante posición y por participar en la agitación política del momento. En la primera mitad del Siglo de las Luces son muchos los nobles que se acercan a la nueva institución. Es notable igualmente la presencia de estuardistas y orangistas, católicos los primeros, protestantes los otros, que trasladan a Francia la tensión de su enfrentamiento civil. Cuando en 1736 aparece la primera estructura obediencial francesa (la Gran Logia Provincial, luego Primera Gran Logia), el éxito de la masonería como fenómeno social es indiscutible. Un informe policial que data de 1737 apunta en unos escasos renglones este dato: “… hablamos de los progresos de la orden de los “Frimaçons”. Todo el mundo, grandes y pequeños, se hace recibir. Causa furor…” La masonería en este momento todavía no es conocida con suficiente detalle por el poder establecido. La policía ni siquiera escribe con corrección ortográfica el nombre de la institución. Pero en las más altas esferas de la Corte del Rey Luis XV se observa con recelo el progresivo avance de lo que entonces es una sociedad secreta. El todopoderoso primer ministro en la práctica, Hercule Fleury, cardenal conocido por el sobrenombre de “Su Eternidad”, reacciona con enorme desconfianza ante tal furor y, temeroso de las complicaciones políticas que puede generar la filtración de estuardistas y orangistas, así como la total ausencia de control estatal, impulsa la adopción de las primeras medidas represoras que no gozarán de mucho éxito.
Llama la atención que los hombres de la masonería de entonces fueran capaces de llegar hasta el mismísimo cardenal con el ánimo de apartarlo de una idea tan negativa. El bien conocido caballero Ramsay mantendrá una reunión con Fleury, pero con muy poca fortuna, pues el clérigo terminará recordándole que al Rey no le gustan “ésas asambleas” y que el derecho de reunión no existe.

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Tenemos noticias de una famosa redada hecha por las fuerzas del orden de la época en 1737. Sucedió en La Rapée, en París. La policía irrumpió en una taberna regentada por un tal Chapelot. Antes de acceder al local, lo primero que vieron debió de dejarles muy sorprendidos: una larga fila de lujosos carruajes estacionados en la calle, cuyos cocheros aguardaban pacientemente el regreso de sus señores. Dentro del local reconocen las caras de lo más granado de la sociedad parisina. El informe policial habla por sí sólo y deja constancia de la reunión de una muchedumbre “…ataviada en su mayor parte con un mandil de piel blanca, alguno -sigue diciendo el texto- lleva una cinta de seda azul a modo de collar en torno al cuello de la que pende una escuadra, o una paleta, o un compás, cuando no otras herramientas ligadas al oficio de albañil…” El comisario al frente de la singular misión no se atreve a identificar a nadie, limitándose a ensañarse con el posadero, que será quien pague las culpas de todos. Al pobre Chapelot le cierran el “cabaret” durante seis meses y le obligan a pagar una multa de mil libras, suma que debía ser bastante cuantiosa en aquella época. Si la resolución dictada por la autoridad policial contra Monsieur Chapelot el 14 de septiembre de 1737 tiene importancia, es porque en ella se recoge todo un fundamento a favor de la prohibición de “todo tipo de asociaciones, especialmente ésa de los Freys-Maçons”.
De todos modos el poder político no pone mucho interés en perseguir a quienes en definitiva son sus propios actores, dándose así una curiosa paradoja. Por su parte, la masonería del momento se limitará a acentuar la discreción, algo que ni pondrá fin al furor del que hablaba la policía en un primer instante, ni evitará que algún otro hostelero siga los mismos pasos que el infeliz Chapelot. El desarrollo de la masonería continúa en la Corte. La denuncias de algún párroco provocan la intervención policial pero, a diferencia de la situación que conocerán otros países como el nuestro, no generan gran inquietud. La nobleza de más alta alcurnia se incorpora a la cabeza de la naciente obediencia, llegando incluso a especularse con que el propio Luis XV ha sido iniciado. Paul Naudon, que nos guía en este relato, hace referencia a unos versos escritos por un clérigo francmasón, el Abad Pingré, con ocasión de la colocación de la primera piedra de la Iglesia de Santa Genoveva por el Rey:

Cuando con el cetro en la mano Luis dicta la ley,
En su señor un francés bendice a un tierno padre.
Si para levantar un templo toma entre sus manos una escuadra,
En su hermano un masón ve al más grande de los reyes.

Pero más allá de los versos el misterio es lo único que nos ha quedado. Los investigadores han encontrado pruebas de la existencia de una Logia del Rey, que aparece citada en 1739. También sabemos que en 1745 aparece un taller denominado Logia de la Cámara del Rey, que como su propio nombre indica aglutinaba a buena parte del personal del Monarca. Bajo el reinado de Luis XVI la Logia de Cámara se transformará en una logia militar cuya petición de constitución aparece en los archivos del Gran Oriente de Francia datada el día 17 de agosto de 1775.
De Luis XVI tampoco conocemos nada con certeza. Sí sabemos por contra de su primo Luis Felipe de Orleans, que llegó a ser el Gran Maestro del G.O.D.F.; y de dos de sus hermanos, el Conde de Provenza y el de Artois. El primero, tras el fin del Imperio, reinará con el nombre de Luis XVIII. El segundo lo hará como Carlos X y perderá el trono en la Revolución de 1830.
Las mujeres también se incorporarán a esta moda que hace estragos en la Corte de una Francia que se asoma al abismo. Es el momento en el que aparecen las logias de adopción y con ellas una especial noción de la masonería femenina en la que destacan figuras como la Princesa de Lamballe, que llegará a asumir según algunas fuentes un puesto de notable responsabilidad en la masonería escocista, para convertirse años más tarde en la víctima más conocida del asalto a la Prisión de la Fuerza por la truculencia que rodeó su muerte**. María Antonieta, Archiduquesa de Austria, Reina de Francia y amiga íntima de la Princesa de Lamballe le explicaba a su hermana con el tono frívolo que llegó a caracterizarla que, en relación con los francmasones “… Todo el mundo lo es. Es la manera de poder enterarse de todo ¡Dónde está el peligro!”

No resulta difícil comprobar que el desarrollo de la masonería en la Francia de la Ilustración y en la prerrevolucionaria, se halla ligado a los estamentos más pudientes de la sociedad. Pero el crecimiento de la entidad no se produce únicamente en los salones de la Corte. Logias como “Las Nueve Hermanas” son prueba de ello, aglutinando una buena parte de lo que hoy denominaríamos el “capital intelectual” del momento. Será una especial característica la que coloque a la masonería en una posición compleja frente al proceso revolucionario. Y decimos que es compleja porque de una parte en su seno se consolida la promoción de determinados valores que apuntan un cambio radical, el nacimiento de una nueva sociedad; pero por otro lado la masonería del momento no dejará de verse devorada por el estallido del 14 de julio, un fenómeno histórico que, sin embargo, propiciará a lo largo del siglo XIX el nacimiento de la primera teoría conspirativa con cierta trascendencia, y que atribuye a la entidad tanto la autoría intelectual como la responsabilidad en la producción de la Revolución. Todo un clásico de la leyenda negra al que muchos francmasones, inexplicablemente, siguen dando credibilidad***.

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    * Reproducción de la obra autorizada para este blog por su autor.
    ** Una placa la recuerda hoy sobre los muros de lo que creo es una biblioteca pública, levantada sobre el solar que ocupó la fatídica prisión.
    *** Recomiendo la lectura de los trabajos de Paul Naudon, guía -como digo en el texto- de esta sucesión de relatos.

    video
    Ricardo Fernández en 12:00 p. m.

    Fuente original:De la fundación a la última moda en la Corte de María Antonieta . Blog memoria masónica. {en línea] http://memoriamasonica.blogspot.com.es/2011/10/de-la-fundacion-la-ultima-moda-en-la.html?m=1 [Consulta 09/07/2014]

Las desaparecidas de la historia

Las desaparecidas de la historia

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Por Nicole Pellegrin

Historiadora y antropóloga

¿Quién, en Francia, conoce a la autora de la Declaración de los derechos de la mujer y ciudadana aparecida el 14 de septiembre de 1791? ¿Una candidata a la presidencia a la caza de los votos femeninos en las elecciones de 2007? ¿Un puñado de feministas y algunos historiadores e historiadoras que sueñan con hacer entrar en el Panteón a una mujer de letras honestamente revolucionaria? ¿Acaso no supo aplicar para sí misma el principio “la mujer tiene derecho a subir al cadalso; debe tener también el de subir a las tribunas” (artículo X)? Este pasaje, el más citado de todos los escritos de Olympe de Gouges, tiene un acento dramático que gusta tanto más que el resto de la Declaración, que se contenta con corregir, feminizando el texto de 1789. Dar – de forma concreta y no en abstracto- todos los derechos a todos, comprendido “un sexo superior en belleza y valor”, era pensar de otra manera, también hay que decirlo: con fuerza y humor, tomar en cuenta todas las relaciones sociales y meterse de lleno en un debate europeo sobre la auténtica igualdad, debate abierto por la Ilustración -en el Siglo de las Luces- y que sigue siendo actual.
Ignorada durante mucho tiempo (se publicaron algunos extractos en 1840, pero la primera versión completa la publica Benoîte Groult en 1986), la Declaración firmada (y por tanto plenamente asumida) por de Gouges es dedicada a la reina.
Este folleto parece haber pasado desapercibido en su tiempo, al contrario de lo que sucedió con la “Vindication of the Right of Women, de Mary Wollstonecraft, traducida ya en 1792 y bastante menos radical en la forma. La publicación precedió en dos años a la muerte en el patíbulo de de Gouges, por federalista y antirobespierrista, el día 3 de noviembre de 1793.
Reeditado bajo una forma a menudo truncada, este documento va a tender a convertir a Marie Gouze, viuda Aubry, llamada Olympe de Gouges, un icono internacional del feminismo. Sin embargo, esta fama, que todavía desconoce ampliamente Francia, se queda corta. Cuando se la conoce, es el final trágico de la segunda guillotinada de la historia de Francia (María Antonieta la precedió un poco antes) el que eclipsa el resto de los títulos gloriosos de una mujer transgresora: hija no reconocida de un padre aristócrata y de la hermosa esposa de un carnicero de Montauban, occitana que va a París después de quedar viuda muy joven, novelista autobiógrafa y escritora de teatro maltratada, esta antiesclavista fue una innovadora propagandista que supo hacer circular sus ideas por medio de carteles y a través de la prensa: abolir la trata de negros, reformar el sistema de impuestos y la Constitución, salvar la cabeza de los reyes, dar a todas y a todos el derecho al divorcio, a la educación, etc.
De sus muchas luchas, han quedado sobre todo los ataques frontales en favor de las mujeres. Puesto que “la mujer nace libre y es igual en derechos al hombre” (Declaración, artículo I), “la ley debe ser la expresión de la voluntad general; todas las ciudadanas y todos los ciudadanos deber participar personalmente, o a través de sus representantes, en su creación; debe ser la misma para todos: todas las ciudadanas y todos los ciudadanos siendo iguales a sus ojos, deben ser admitidos a todas las dignidades, plazas y empleos públicos, según su capacidad, y sin otras distinciones que aquellas que marquen su virtud y talento” (artículo VI).
Su vida e ideas comienzan a ser bien conocidas gracias al trabajo de Olivier Blanc y a muchas reediciones de sus piezas de teatro y de otros textos (Côte-femmes, Mille et une nuits, Cocagne). Distintos trabajos universitarios bastante recientes proyectan una luz cada vez más matizada sobre una obra singular (Joan Scott, Eléni Varikas, Christine Fauré, Gabrielle Verdier, Catherine Masson, etc).
Pero el destino sufrido por la notoriedad póstuma de de Gouges, incluyendo su carácter de feminista, merece atención en tanto que afecta a un aspecto que generalmente afecta a las innombrables (semi) olvidadas de la historia. Por haber tomado la palabra y hecho utilización de un talento juzgado masculino, estas mujeres pasaron en su tiempo, por mujeres-hombre y marimachos. Ésta reputación inicial, acrecentada a menudo por situaciones que las hacían social y financieramente vulnerables, ha devorado o marginalizado a estas mujeres, cuando no las ha metamorfoseado en arpías y/o en mártires.
George Sand no escapó a este tipo de desfiguración a la vez física y moral; tampoco Madame Roland. En cuanto a sus colegas escritoras, feministas o no, esperaron mucho tiempo antes de reconocer las aportaciones de de Gouges a la reflexión política general y a la causa de las minorías (mujeres o esclavos)en partiuclar. Flora Tristan ¿no se autoproclama en 1843 en La Unión obrera, “La primera que ha reconocido el principio de los derechos de la mujer? ¿Negación o desprecio de la antecesora? No lo sabemos, pero las diferentes etapas del feminismo también han conocido otros olvidos semejantes.
La misoginia de los “descubridores” recurrentes de de Gouges en el siglo XIX, tiene un acento feroz y estúpido: “heróica y loca” (los Goncourt), enferma de “paranoia reformataria” (un tal doctor Guillois), “una pirada en sus días malos, muchísimos, y una perdedora en los que tenía buenos” (Léopold Lacour), etc. Pero en este principio de siglo XXI, sería verdaderamente enojoso ver asentarse una visión que, por querer ser más ponderada, no estaría menos tergiversada y truncada.
Activista de las letras francesas, de Gouges es inseparable de los debates de su tiempo y de un mundo violentamente dividido por la diferencia de sexos, en el que las mujeres comienzan a practicar, sin el maquillaje del anonimato, una brecha visible y controvertida. En medio de escritoras francófonas de talento como Isabelle e Charrière, Germaine de Staël, Stéphanie de Genlis, Constance Pipelet, Louise de Kéralio y muchas otras a menudo olvidadas, de Gouges es, según Fortunée Briquet en 1804, “una de las mujeres más interesantes de su tiempo.
El contexto en el que a autora de la Declaración de derechos de la mujer y de la ciudadana formuló sus ideas, y sobre todo sus sentido hoy día, serán tratados durante dos días, el 14 de noviembre en la sede de la UNESCO y el 15 en Montreuil (Escuela nacional de música y de danza) de 10:00 a 17:30, por especialistas en su obra y “grandes testigos” de la lucha actual por la igualdad de derechos.
Organizado por Le Monde Diplomatique con el apoyo del Sector de ciencias sociales y humanas de la UNESCO, de la Comisión francesa para la UNESCO, de la ciudad de Montreuil, del Consejo Regional de Île de France y de TV5 Monde
Entrada libre previa reserva en www.unesco.fr

Fuente original: Las desaparecidas de la historia. Blog memoria masónica. [en lnea] http://memoriamasonica.blogspot.com.es/2008/10/las-desaparecidas-de-la-historia.html?m=1 [consulta: 09/07/2014]

Las mujeres han sido invisibles para la ciencia biomédica

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Las mujeres han sido invisibles para la ciencia biomédica por sesgos de género en la organización sanitaria y en los análisis estadísticos por la actitud de los profesionales de la sanidad

Los profesionales sanitarios y la organización sanitaria son los que construyen poco a poco el gran entramado del análisis estadístico de las frecuencias y prevalencias de las enfermedades, de las incidencias de las enfermedades nuevas, de los resultados de los tratamientos, y de su evolución. Si las actitudes de los médicos, de las/los profesionales sanitarios hacia las/los pacientes ya está sesgada en un inicio, difícilmente las estadísticas de prevalencia de las enfermedades podrán ser objetivas si no se realiza un esfuerzo mayor.
Las actitudes de los médicos de atención primaria hacia los pacientes, mujeres y hombres, fueron estudiadas por Berstein y Kane (1991). Se observó que el 25 % de las mujeres eran catalogadas como pacientes que se quejaban en exceso; los síntomas de las pacientes eran más fácilmente atribuidas a influencias emocionales que las de los hombres y las enfermedades de las mujeres iban a ser clasificadas como psicosomáticas en el 26 % de los casos frente solamente el 9 % en el caso del sexo masculino. Los médicos y las médicas aprecian, a menudo, que las demandas de los pacientes varones son más serias, y también es probable que valoren un componente psicosomático si la paciente es de sexo femenino. La confianza de los profesionales sanitarios a la hora de asistir y de investigar que la ciencia era neutra por naturaleza les hizo pensar que cualquier metodología introducida podía ser válida para estudiar las enfermedades porque no creyeron en ningún momento que hubiera diferencias de sexo, ni en la mortalidad, ni en la evolución de las enfermedades, ni en el metabolismo de los fármacos. Además creyeron que la misma organización sanitaria no podía influir de manera alguna en la metodología del estudio y en los resultados de los análisis estadísticos efectuados: «Parece que tanto las circunstancias sociales como los procesos biofisiológicos contribuyen a las frecuencias y a las estadísticas observadas. Una rígida adherencia a un aspecto en exclusión del otro es de un provincianismo destructivo. Además, esta aproximación tiene como resultado una incompleta y a veces poco rigurosa explicación de los fenómenos. Esta rigidez ha conducido a una investigación mal enfocada, a unas evaluaciones inapropiadas, y a unas intervenciones mal concebidas relacionadas con la enfermedad. Como resultado, tanto el reduccionismo sociológico entre sociólogos y trabajadores de salud pública se ha convertido en tan destructivamente miope como lo ha sido hasta ahora el reduccionismo biofisiológico entre los científicos de ciencias biológicas y naturales» (Mckinlay, 1996).
Si las personas que realizan los estudios estadísticos nunca piensan que pueda haber una evolución de las enfermedades diferente, o una metabolización de los fármacos distinta, o incluso un riesgo más elevado de sufrir algún tipo de consecuencias negativas por la utilización de un fármaco, si no se piensa en aquello difícilmente las estadísticas resultantes serán fieles reflejos de la realidad, por tanto, se perpetuará la invisibilidad científica de las mujeres año tras año en la ciencia médica.
Carme Valls Llobet

http://quark.prbb.org/27/027041.htm

Fuente original:Valls Llobet, Carme Las mujeres han sido invisibles para la ciencia biomédica – Mujer del Mediterráneo [en linea] http://mujerdelmediterraneo.blogspot.com.es/2014/06/las-mujeres-han-sido-invisibles-para-la.html?spref=fb&m=1 [Consulta:24/062014]

Camille Claudel, la escultora de la tumba sin nombre – Arte secreto

Detalle de un retrato de juventud de Camille Claudel | Crédito: Wikipedia

Detalle de un retrato de juventud de Camille Claudel | Crédito: Wikipedia

Durante siglos, las mujeres artistas no han tenido fácil destacar en un mundo que, al igual que en el resto de los ámbitos, ha estado dominado siempre por hombres.

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Sin importar su talento, muchas de estas mujeres dotadas para la pintura, la escultura u otras artes fueron relegadas a un segundo plano, a menudo eclipsadas por sus contemporáneos varones, hasta que la crítica y la historiografía moderna las fue rescatando, poco a poco, del olvido.

En algunos casos la obra de estas mujeres sí fue reconocida en su momento, aunque no ocurrió lo mismo con su forma de vida bohemia, libre e independiente, demasiado adelantada para su tiempo.

Eso es precisamente lo que le sucedió a la francesa Camille Claudel Camille Claudel(1864-1943), una genial escultora que consiguió el éxito de la crítica, pero cuya vida personal estuvo marcada por la desesperación, la enfermedad y el desamor, así como por el rechazo de su familia y el fracaso de su relación con los hombres.

Claudel (izda.) en el taller de Rodin | Crédito: Wikipedia.

Claudel (izda.) en el taller de Rodin | Crédito: Wikipedia.

Hermana del célebre poeta y diplomático Paul Claudel, Camille sintió desde muy joven la atracción por la escultura, iniciando sus estudios junto a Paul Dubois –por aquel entonces director de la Escuela de Bellas Artes de París–, y más tarde en la Academia Colarussi, también en la capital del Sena.
Fue en aquella etapa parisina, en 1883, cuando la joven Camille conoció al genial escultor Auguste Rodin, en cuyo taller comenzó a trabajar. La relación entre ambos fue en un principio la habitual entre un discípulo y su maestro, pero no pasó mucho tiempo antes de convertirse en algo más.
Con su singular y delicada belleza, su pasión juvenil y su particular temperamento, Camille no tardó en convertirse en la musa, modelo y amante de su maestro, a quien también ayudó en algunas de sus obras más famosas, como las imponentes y monumentales ‘Puertas del Infierno’.
Por desgracia para la joven artista, el corazón de Rodin pertenecía a otra mujer, Rose Beuret, con quien acabaría casándose al final de su vida. Pese a todo, Camille mantuvo la relación con su maestro –que le superaba ampliamente en edad– durante varios años.
En todo aquel tiempo las peleas, rupturas y reconciliaciones fueron continuas y habituales, pero paradójicamente sirvieron para espolear el espíritu creativo de ambos artistas. Un buen ejemplo de ello es la escultura de Camille ‘L’Âge Mûr’ (La edad madura), en la que la joven se representó a sí misma de rodillas ante Rodin, quien aparece dándole la espalda mientras un ángel-demonio (Rose) le aparta de su lado.
Camille llegó a quedar embarazada y, a pesar de que Rodin le prometió por escrito que se casaría con ella, el maestro nunca cumplió su palabra. Este rechazo, unido al aborto que sufrió, llevaron a Camille a romper con Rodin en 1892, aunque seguiría viéndole a menudo durante otros seis años.
Tras la ruptura con Rodin, la escultora inició una nueva relación sentimental con el músico Claude Debussy, que acabó de nuevo en fracaso, pues también él mantenía relaciones con otras mujeres al mismo tiempo.

'La edad madura', una de las obras maestras de Claudel | Crédito: Flickr! - Kwong Yee Cheng.

‘La edad madura’, una de las obras maestras de Claudel | Crédito: Flickr! – Kwong Yee Cheng.

A diferencia de su atormentada vida sentimental –que lógicamente fue haciendo mella en el ánimo de la artista–, su carrera artística parecía imparable, pues la crítica se deshacía en elogios hacia su obra. No obstante, Camille siempre sintió que seguían considerándola como una simple discípula de Rodin.

Para aquel entonces –comienzos de siglo XX–, Claudel ya había comenzado a sufrir crisis nerviosas, que en ocasiones la llevaron a destruir algunas de sus obras ante la atónita mirada de críticos y admiradores.
Su estado mental fue empeorando con el tiempo, pues se encerró en su piso de la calle Bourbon de París, donde vivía rodeada de gatos y gritaba a todas horas. Aunque la mayor parte de su familia –y en especial su madre y hermana– quisieron ingresarla en una institución psiquiátrica, su padre se opuso hasta su muerte, ocurrida en marzo de 1913.
Fue entonces cuando sus familiares consiguieron internarla en un manicomio –primero en el sanatorio de Ville-Evrard, y más tarde en el de Montdevergues, en Avignon–, donde permanecería encerrada treinta años, hasta sus últimos días.

Detalle de 'El Vals', hoy en el Neue Pinakothek de Munich | Crédito: Flirck! - Gaetanku

Detalle de ‘El Vals’, hoy en el Neue Pinakothek de Munich | Crédito: Flirck! – Gaetanku

Camille había llevado una forma de vida que resultaba inaceptable para una mujer a ojos de la rígida moral de la época –siempre, además, a espaldas de parte de su familia–, así que su madre y su hermana vieron en su enfermedad mental la ocasión perfecta para deshacerse de su incómodo comportamiento.
Ni siquiera cuando años después parecía haber recobrado la salud y suplicó a su hermano Paul que la sacara de aquel lugar hicieron caso a sus ruegos. De hecho, la familia prohibió tajantemente que pudiera recibir visitas de sus antiguos amigos y admiradores. Así pasó el resto de sus días, hasta su muerte en 1943.

Incluso entonces fue víctima del olvido, pues acabó enterrada en una tumba sin nombre, en el propio camposanto del manicomio. Cuando su hermano Paul falleció en 1955, algunos familiares y admiradores decidieron recuperar sus restos y darle una sepultura digna. Pero ya era tarde. Unas obras en el sanatorio habían removido el lugar del enterramiento, y sus restos habían desaparecido.

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Hoy un humilde monumento recuerda en el cementerio de Montfavet a la genial escultora, cuyas obras se encuentran repartidas por museos de todo el mundo, mostrando el producto de un talento que nada tiene que envidiar al de quien un día fue su compañero, amante y maestro.

Fuente original: Camille Claudel, la escultora de la tumba sin nombre – Arte secreto [En línea]https://es.noticias.yahoo.com/blogs/arte-secreto/camille-claudel-la-escultora-la-tumba-sin-nombre-124458276.html [Consulta: 24/06/2014]

Masonería exotérica/esotérica ¿hacia dónde caminar? – Masonería Mixta

Masonería: exoterismo y esoterismo. Mujeres Masonas. Foto extraída de masoneriamixta.es

Masonería: exoterismo y esoterismo. Mujeres Masonas. Foto extraída de masoneriamixta.es

Aunque los conceptos están claros me voy a permitir aclarar que los términos exotérico y esotérico se utilizan aquí únicamente en el sentido del trabajo hacia fuera o con la sociedad en la que nos movemos (exotérico) o hacia dentro y centrándolo exclusivamente en el que se desarrolla en la Logia (esotérico). Quien quiera ver cualquier otro tipo de connotaciones estará errando el tiro de manera clara y rotunda y pensando en una masonería inexistente ya que cualquiera que sea la opción por la que nos decantemos estaremos hablando de masonería y no de mancia sea, también, cualquiera que sea esta.

Si se analiza el crecimiento de las distintas Federaciones de nuestra Orden, Le Droit Humain, a lo largo y ancho del mundo podemos observar que el mayor crecimiento se produce en aquellas cuyas Logias entienden que el trabajo masónico en el siglo XXI no puede limitarse al que se realiza en el interior de los talleres y para exclusivo beneficio de sus miembros.

La anterior Gran Maestre de la Orden, Danielle Juette, insistía siempre en cada una de sus intervenciones públicas o privadas en la importancia que tenía el sacar el trabajo de los talleres a las calles, a las ciudades, a la sociedad en suma en la que nos encontramos inmersos. Me atrevo a decir que abogaba por una masonería exotérica, volcada hacia el Ser Humano en general. Capaz de trabajar realmente por el Progreso de la Humanidad pero desde la propia humanidad, no cómo algo por encima o extraño a ella.

Es evidente que este tipo de actitud masónica puede chocar, de hecho lo hace, con algunos usos y costumbres que tienden a buscar un tipo de asociación menos pública, y más orientada hacia el trabajo íntimo y el mejoramiento personal dentro -exclusivamente- de la logia, aunque en el bien entendido de que tal mejoramiento acaba rindiendo frutos a toda la humanidad. Cómo decía en el sumario nos encontraríamos ante una masonería exotérica y volcada hacia la cives en la que se incardina frente a aquella otra de carácter esotérico y que se volcaría fundamentalmente hacia el individuo como target de su quehacer. De alguna manera tendríamos la tradición, esta última, frente al aggiornamento de aquella.

En cualquier caso hay un punto en común entre ambas, y es que en ninguno de los dos casos se renuncia a la característica esencial de la masonería, el carácter iniciático de la sociedad y que se mantiene inalterable adoptemos la opción que adoptemos, y será precisamente lo que en cualquiera de los dos casos diferencia una Logia, una Obediencia(sea la que sea), de cualquier otro tipo de asociación, club o grupo humano unido por cualquier tipo de intereses comunes y legítimos.

El título lleva implícita la exigencia de una respuesta y aquí estaremos a lo que cada cual considere más conveniente desde su propio punto de vista, vivencias o necesidades. Cómo no se trata de hacer una exposición neutra sino de aportar una reflexión personal, razón fundamental de este blog es llevar a la sociedad el pensamiento de un grupo de masones encuadrados en una determinada obediencia, he de decir que mi apuesta personal es, desde siempre y de una manera inequívoca, por la opción que nos lleva a continuar fuera de nuestros talleres la labor en ellos comenzada, pero sin que en ningún caso confundamos la Logia o el trabajo masónico con ningún tipo de ágora o ateneo, mucho menos con organizaciones con un mayor contenido político (entiéndase que en este caso el término político tiene más que ver con la acción partidaria que con el propio concepto amplio de la política: aquello que nos envuelve a todos en todos los momentos de nuestra vida).

La masonería debería en consecuencia, y en mi opinión, en conjugar ambos mundos consiguiendo así que la reflexión presidiese, en la medida de lo posible, nuestros actos y que estos se atuviesen a las exigencias de la plomada y el nivel.

He dicho

Fuente original: Masonería exotérica/esotérica ¿hacia dónde caminar? – Masonería Mixta http://masoneriamixta.es/masoneria-exoterica-esoterica-hacia-donde-caminar/ [Consulta: 24/06/2014]